La palabra es un regalo. Un precioso don derramado en las entrañas de aquellos que aún tratan de apresar la verdad. Es un presente inesperado, inmerecido, a veces desconocido, oculto.

Una de las mayores satisfacciones del maestro es descubrir el poder, los dones, las capacidades que se encuentran dormidas en sus alumnos. Descubrirlas y re-conocer su valor, su potencial, el inmenso poder de lo inmerecido, de lo otorgado, del don.García Márquez pidió en el último congreso del ya anciano idioma español que escribamos, y que escribamos bien... para esos millones y millones de lectores ávidos por encontrar en las palabras algo más que promesas o esperanzas de consumo. Que escribamos bien, que mimemos las palabras, que pongamos en el cajón de los regalos el más preciado, el más frágil, el más etéreo, el don de (enseñar) la palabra.







martes, 1 de febrero de 2011

Verbos copulativos, transitivos e intransitivos

Antiguamente el rey era el sustantivo.  En torno a él, a ese sujeto, se creía que giraba el resto de los personajes de la oración. Sin embargo, hoy en día, se considera que el verdadero núcleo de la oración es el verbo, aunque no todos los verbos se comporten del mismo modo. Al igual que los hijos, los verbos varían en su forma de ser y de ahí que establezcamos esta clasificación semántica que repercute en el comportamiento de las funciones sintácticas.
La primera clasificación diferencia los verbos copulativos de los verbos predicativos.
En el primer caso (verbos copulativos), estos se comportan como puentes colgantes entre el sujeto y el predicativo, de ahí su nombre: copulativos, de cópula que significa unir. Estos verbos forman predicados llamados nominales, lo que nos da una pista: en este tipo de oraciones, la palabra más importante es el sustantivo que hace la función de sujeto. Si suprimimos el verbo, la oración sigue teniendo sentido, pese a que en algunos casos el verbo añada matices de significado. No es lo mismo:
Ana es lista
Ana está lista.
El significado varía.
Ana está enferma.
Luisa es mi compañera
Raquel parece lista.

Sin embargo fíjate en la diferencia entre estas dos oraciones:
María está en Valencia
María es de Valencia.
 En el primer caso, María está en Valencia, el complemento que aparece detrás del verbo nos indica que ahí el verbo no tiene una función copulativa, porque no es ninguna cualidad de María, el estar en Valencia.
Pero en María es de Valencia, se entiende que María es valenciana. Ahí sí que es una cualidad de María.
Ahora veamos cuáles son los valores más importantes de los verbos ser y estar, para que los recuerdes.
El verbo ser, uno de los verbos más irregulares, se usa:
a) Para identificar a personas o cosas: Esta es María, mi nueva vecina.
  • b) Para decir la profesión, nacionalidad o religión: Mi hermano Luís es médico.
  • c) Para establecer la relación o parentesco: Ella y yo somos primas.
  • d) Para expresar cualidades: Esta película es muy divertida.
  • e) Para indicar tiempo, cantidad o precio:- ¿Qué hora es? -Son las tres, hora de comer.
  • f) Para indicar el origen, la materia o la posesión.
origen: -¿De dónde sois, vosotros? Somos de Valencia
materia: Estos pendientes son de oro. Ten cuidado, no vayas a perderlos.
posesión: Ese coche es de Pedro, nuestro director.

Por su parte, el verbo estar lo empleamos:
  • a) Para indicar la situación de alguien o algo:
El video está en la sala de profesores.
  • b) Para indicar algunos estados físicos o anímicos temporales:
No es lo mismo decir  Juan es guapo,  cualidad que lo define.
Pero si digo Juan está guapo, entiendo que hoy está guapo, no significa necesariamente que lo sea.
  • c) Para referirnos a situaciones temporales:
Esta sopa está muy caliente.
La casa está sucia. Hay que limpiarla entre todos.
Verbos predicativos: El resto de verbos, que no son copulativos, se consideran predicativos. Estos sí que son importantes para el sentido de la oración, o sea, que tienen un significado, no son meros puentes o enlaces.
Anabel realizó el trabajo de matemáticas.
Ana trabaja en el hospital.
Jorge ha comprado un ordenador para el Instituto.
En estas oraciones el verbo es necesario para entender el sentido de la frase.
Los verbos predicativos se dividen a su vez en verbos transitivos o intransitivos. 
Verbos transitivos: necesitan un complemento directo que complete su significado.
 Que Ana ve ¿qué. Ana ve la película,
Que Inma compra, ¿qué? Inma compra pan.
En todas estas frases el verbo es transitivo, porque necesita el complemento que nos indique qué es lo que compra o lo que ve.
Verbos intransitivos: En estos, no es necesario añadir un complemento directo para completar su significado: correr, vivir, etc.
El hombre corría, como alma que lleva el diablo.

Verbos unipersonales:
Conocidos también como verbos impersonales, son verbos que sólo se conjugan en tercera persona del singular: granizar, nevar, haber....
Se consideran también un subconjunto dentro del conjunto de los verbos defectivos.
tronar, amanecer, atardecer, relampaguear, etc.
Piensa que lógicamente no sabemos quien graniza, nieva, atardece.
Fíjate además en esta oración:
Hay vino en la nevera: vino es un complemento directo, porque es lo que hay en la nevera.
Hay un hombre en la puerta ( un hombre es también el CD).
Expresiones del tipo:
Habían unos alumnos en el patio ( Incorrecta) Lo correcto sería Había unos alumnos en el patio. Unos alumnos es el CD, no el sujeto.

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