El pronombre Se utiliza para sustituir a un nombre, al sintagma nominal en el que éste aparece o a toda una idea.
Un pronombre:
· Nunca acompaña a un sustantivo
· No va acompañado de un determinante
· Su significado depende siempre del contexto
CLASIFICACIÓN:
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| PERSONALES: Los pronombres personales son las palabras con las que nombramos a las personas gramaticales sin emplear un sustantivo. ÉL canta, ÉL equivale a una persona (Pedro, Juan, etc.) Hay que distinguir entre los pronombres personales tónicos y los pronombres personales átonos. | |||||||||||
| NUMERALES Podemos distinguir dos tipos: Cardinales: Precisan una cantidad exacta. Cuando los pronombres cardinales van precedidos de un artículo, dicho artículo se considera parte del pronombre. Juan y Pepe son gemelos, los dos son hermanos. Ordinales: Señalan el lugar que un objeto ocupa en una serie ordenada de objetos. | |
ACTIVIDADES
Después de leer el siguiente texto, coloca en una columna todos sus sustantivos y en otra los pronombres.
Clasifícalos:
A Miguel no le gustaba la oscuridad. Por eso, cuando no tenía sueño, encendía la luz y permanecía silencioso en la cama. Un día advertía que el color de la puerta no era exactamente igual al del marco; otro, descubría un cable blanco ceñido al dintel y lo seguía con la vista hasta el enchufe de la lamparilla. Cuando miraba hacia el techo, contemplaba las grietas de la pintura e imaginaba toda la casa derrumbándose sobre él.
Martínez de Pisón, Ignacio: La ternura del dragón.
Señala si son pronombres o determinantes los elementos destacados en negrita.
- Nadie ha escuchado lo que decía mi prima en la conferencia
- La tenía encerrada en su casa
- Algunos alumnos de un instituto cercano viajarán a París
- Esa chica prefiere este
- Tu coche pierde aceite y tú no quieres llevarlo al taller
Lee el siguiente texto, señala todos los pronombres que aparecen en él y clasifícalos:
Luca quiso hacerse el dormido para que ella pensara que no había oído nada. Pero le pareció que no se lo creería y sería peor. Con voz un poco ahogada, dijo:
—Sí.
—¿Qué estás haciendo?
La pregunta le resultó desconcertante a Luca, pero respondió:
—Nada. Me había dormido. Unos golpes me han despertado.
—Duérmete otra vez. Aún falta mucho para el amanecer. Será una noche larga.
Gisbert, Joan Manuel: El secreto del hombre muerto.




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