La palabra es un regalo. Un precioso don derramado en las entrañas de aquellos que aún tratan de apresar la verdad. Es un presente inesperado, inmerecido, a veces desconocido, oculto.

Una de las mayores satisfacciones del maestro es descubrir el poder, los dones, las capacidades que se encuentran dormidas en sus alumnos. Descubrirlas y re-conocer su valor, su potencial, el inmenso poder de lo inmerecido, de lo otorgado, del don.García Márquez pidió en el último congreso del ya anciano idioma español que escribamos, y que escribamos bien... para esos millones y millones de lectores ávidos por encontrar en las palabras algo más que promesas o esperanzas de consumo. Que escribamos bien, que mimemos las palabras, que pongamos en el cajón de los regalos el más preciado, el más frágil, el más etéreo, el don de (enseñar) la palabra.







lunes, 10 de septiembre de 2012

Una película (comentario)


Heroínas que reconocen errores
BRAVE (INDOMABLE)


Dirección: Mark Andrews y Brenda Chapman. País: USA. Año: 2012. Duración: 93 min. Género: Animación, aventuras, comedia, familiar, fantástico. Guión: Brenda Chapman, Irene Mecchi, Steve Purcell y Mark Andrews. Producción: Katherine Sarafian. Música: Patrick Doyle

Desde hace unos años los otrora infantiles dibujos animados llegaron a una extraordinaria madurez convirtiéndose en un género en nada menor y que supone un divertimento garantizado para pequeños y mayores. Hace un tiempo la todopoderosa Disney se unió a Pixar y se responsabilizaron de varias maravillas como Toy Story, Ratatouille o Up, por ejemplo.

De ambas compañías nos llega Brave (Indomable) una película estupenda de la que pequeños y mayores podrán disfrutar. En el film nos encontramos lo mejor de Disney y de Pixar. Disney pone su clásica línea argumental: un cuento con una apariencia clásica (princesas, animales, reinos…) pero con una carga muy novedosa (antihéroes, feminismo y ausencia de malos odiosos). Pixar aporta unos diseños geniales que dan una calidad y textura a las figuras absolutamente extraordinarias.

Brave cuenta la historia de la hábil arquera, Mérida, la impetuosa hija del Rey Fergus y de la Reina Elinor. Agobiada por tener que vivir con la elegancia fría de una princesa y de tener que contraer matrimonio por imposición, Mérida se rebela contra sus padres y contra los señores de la guerra buscando sentirse plenamente libre. Obstinada en mantener su libertad, acudirá a una vieja hechicera que hará un bestial embrujo con consecuencias impensables.

El arranque del film es extraordinario y vigoroso. La plástica de la belleza de los paisajes es magnífica y nos sumergen en la historia en cuanto ésta comienza. Cierto es que el ritmo no se mantiene tan frenético hacia la mitad del metraje pero vuelve a crecer en los últimos 20 minutos dando la sensación de que la película es corta.

Brave es un cuento en el puro sentido de la palabra. En ella nos encontramos con un reino medieval, con una princesa, con brujas y fuegos mágicos. El paisaje juega en la película un gran protagonismo. La recreación de Escocia es sencillamente extraordinaria. Es un reino de cuento, con el bosque, las criaturas que lo habitan, los ríos, senderos, montañas, el círculo mágico, tan importante en la historia…, todo un deleite visual. La música está a la altura de las bellísimas imágenes.

Los personajes secundarios tienen una gracia extraordinaria: los trillizos revoltosos, el caballo Angus, los pretendientes de Mérida y la, a mi parecer genial, bruja que combina la maldad más refinada con una modernidad telefónica que provoca la carcajada del espectador.

A pesar de tratarse de un cuento, el final, no obstante, no es edulcorado “final de cuento” clásico: la princesa no se casa con un bello guerrero ni legan las riquezas al reino. En el final nos encontramos, eso sí, una lección hermosa de tolerancia, defensa de la libertad, de la concordia, de la familia y del diálogo. Hace falta valor para reconocer errores, escuchar, ceder y no aceptar todo lo que la sociedad impone sin sentido. Quien vive así de indomable es un auténtico héroe.

En su desenlace descubrimos una moraleja en nada desdeñable: buscando en el interior personal y restaurando lo que ha provocado rupturas con los seres queridos somos capaces de hacer un mundo mucho más humano.

Película ideal para toda la familia. Brave entretiene, divierte y hace reír ofreciendo un mensaje de esperanza que hace salir del cine con la sonrisa en el rostro y con la certeza de que uno acaba de ver una buena película.

JOSAN MONTULL
Salesiano
3.9.2012

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