La palabra es un regalo. Un precioso don derramado en las entrañas de aquellos que aún tratan de apresar la verdad. Es un presente inesperado, inmerecido, a veces desconocido, oculto.

Una de las mayores satisfacciones del maestro es descubrir el poder, los dones, las capacidades que se encuentran dormidas en sus alumnos. Descubrirlas y re-conocer su valor, su potencial, el inmenso poder de lo inmerecido, de lo otorgado, del don.García Márquez pidió en el último congreso del ya anciano idioma español que escribamos, y que escribamos bien... para esos millones y millones de lectores ávidos por encontrar en las palabras algo más que promesas o esperanzas de consumo. Que escribamos bien, que mimemos las palabras, que pongamos en el cajón de los regalos el más preciado, el más frágil, el más etéreo, el don de (enseñar) la palabra.







martes, 25 de septiembre de 2012

Jugamos oralmente con las palabras

Ya sabéis que me encanta que salgáis muchas veces voluntarios y que disfrutéis con lo que realizáis.
Os invito a que os preparéis algún texto de los que os escribo, lo preparéis antes(así conoceréis  una nueva faceta personal vuestra)   y luego cuando creáis que ya podemos disfrutar todos con vuestra actuación, lo leáis en clase.




Frente a la fuente de enfrente la frente Fuensanta frunce; Fuensanta frunce la frente frente a la fuente de enfrente. ¿La frunce o finge fruncirla? ¿Finge Fuensanta fruncir? ¡Fuensanta no finge, frunce! ¡La frente frunce Fuensanta! Frunce Fuensanta la frente frente a la fuente de enfrente.


Ese Lolo es un lelo, le dijo Lola a don Lalo, pero don Lalo le dijo a Lola: No, Lola, ese Lolo no es Lelo, es un Lila. ¿Es un Lila, don Lalo, ese Lolo, en vez de ser lelo? Sí, Lola, es un lila y no un lelo ese Lolo, le dijo don Lalo a Lola.

El tomatero Matute mató al matutero Mota, porque Mota el matutero tomó de su tomatera un tomate, y como notó Matute que un tomate tomó Mota, por eso, por un tomate, mató a Mota el matutero el tomatero Matute.

Traté de darle a Atilano la tila que toma Atila, y Atilano dijo: No, tómate la tila tú, porque me temo no atino cómo la tila se toma. Y si la tila Atilano cómo se toma no atina, y teme cómo se toma, me tomaré yo la tila, la tila que Atila toma, que Atilano no tomó.

Cuando cuentes cuentos, cuenta cuántos cuentos cuentas; cuenta cuántos cuentos cuentas cuando cuentos cuentes.

En el yermo llano llueve llanto, en el llano yerto llanto llueve. Llorando yo llamé, llamé llorando, y la lluvia llenó yertas llanuras. Llanto llueve sobre el llano yerto, llueve llanto sobre el yermo llano. Y yo no llamo ya, yo ya no lloro.

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Con desasosiego, avanzando con pasos silenciosos, los segadores segaban las mieses doradas. El viento silbaba débilmente desde el oeste balanceando las espigas.
Las gargantas desgranaban canciones bailables y festivas: alboradas, cantos de bodas, de siembra y siega, bonitas y antiguas coplas del lugar con gritos y ayes guturales típicos. El sol brillaba en la bóveda celeste y sus rayos levantaban dolorosos escozores en los hombros y espaldas desnudos. Sin embargo sabían que, después de algunas horas, les esperaban los grandes y gallardos álamos que se elevaban en la ribera bajo cuyas sombras los hombres descansarían con sosiego a mediodía y gozarían de una merecida siesta. A veces, los segadores se procuraban leves pausas; el dorso de su brazo limpiaba las gotas de sudor que resbalaban por sus sienes, bebían ávidamente el agua refrescante de un botijo de barro blanco y, con su lengua, después, ensalivaban sus labios.
 
(Marina Cuervo y Jesús Diéguez: Mejorar la expresión oral. Animación a través de dinámicas grupales,
Madrid, Narcea, 1991.)



sábado, 15 de septiembre de 2012

Una anécdota

El primer día de clase me preguntaron si este año había "peces" en clase. Yo le respondí que no teníamos pecera, pero que me gustaba la idea. Mi alumna se sonrió y me dijo que se refería a los ordenadores (PC´S)
Al ver esta viñeta me he acordado de los "peces informáticos"  Sigo pensando que tal vez ponga una pecera en clase.





lunes, 10 de septiembre de 2012

Una película (comentario)


Heroínas que reconocen errores
BRAVE (INDOMABLE)


Dirección: Mark Andrews y Brenda Chapman. País: USA. Año: 2012. Duración: 93 min. Género: Animación, aventuras, comedia, familiar, fantástico. Guión: Brenda Chapman, Irene Mecchi, Steve Purcell y Mark Andrews. Producción: Katherine Sarafian. Música: Patrick Doyle

Desde hace unos años los otrora infantiles dibujos animados llegaron a una extraordinaria madurez convirtiéndose en un género en nada menor y que supone un divertimento garantizado para pequeños y mayores. Hace un tiempo la todopoderosa Disney se unió a Pixar y se responsabilizaron de varias maravillas como Toy Story, Ratatouille o Up, por ejemplo.

De ambas compañías nos llega Brave (Indomable) una película estupenda de la que pequeños y mayores podrán disfrutar. En el film nos encontramos lo mejor de Disney y de Pixar. Disney pone su clásica línea argumental: un cuento con una apariencia clásica (princesas, animales, reinos…) pero con una carga muy novedosa (antihéroes, feminismo y ausencia de malos odiosos). Pixar aporta unos diseños geniales que dan una calidad y textura a las figuras absolutamente extraordinarias.

Brave cuenta la historia de la hábil arquera, Mérida, la impetuosa hija del Rey Fergus y de la Reina Elinor. Agobiada por tener que vivir con la elegancia fría de una princesa y de tener que contraer matrimonio por imposición, Mérida se rebela contra sus padres y contra los señores de la guerra buscando sentirse plenamente libre. Obstinada en mantener su libertad, acudirá a una vieja hechicera que hará un bestial embrujo con consecuencias impensables.

El arranque del film es extraordinario y vigoroso. La plástica de la belleza de los paisajes es magnífica y nos sumergen en la historia en cuanto ésta comienza. Cierto es que el ritmo no se mantiene tan frenético hacia la mitad del metraje pero vuelve a crecer en los últimos 20 minutos dando la sensación de que la película es corta.

Brave es un cuento en el puro sentido de la palabra. En ella nos encontramos con un reino medieval, con una princesa, con brujas y fuegos mágicos. El paisaje juega en la película un gran protagonismo. La recreación de Escocia es sencillamente extraordinaria. Es un reino de cuento, con el bosque, las criaturas que lo habitan, los ríos, senderos, montañas, el círculo mágico, tan importante en la historia…, todo un deleite visual. La música está a la altura de las bellísimas imágenes.

Los personajes secundarios tienen una gracia extraordinaria: los trillizos revoltosos, el caballo Angus, los pretendientes de Mérida y la, a mi parecer genial, bruja que combina la maldad más refinada con una modernidad telefónica que provoca la carcajada del espectador.

A pesar de tratarse de un cuento, el final, no obstante, no es edulcorado “final de cuento” clásico: la princesa no se casa con un bello guerrero ni legan las riquezas al reino. En el final nos encontramos, eso sí, una lección hermosa de tolerancia, defensa de la libertad, de la concordia, de la familia y del diálogo. Hace falta valor para reconocer errores, escuchar, ceder y no aceptar todo lo que la sociedad impone sin sentido. Quien vive así de indomable es un auténtico héroe.

En su desenlace descubrimos una moraleja en nada desdeñable: buscando en el interior personal y restaurando lo que ha provocado rupturas con los seres queridos somos capaces de hacer un mundo mucho más humano.

Película ideal para toda la familia. Brave entretiene, divierte y hace reír ofreciendo un mensaje de esperanza que hace salir del cine con la sonrisa en el rostro y con la certeza de que uno acaba de ver una buena película.

JOSAN MONTULL
Salesiano
3.9.2012